Hoy al medio día regresamos del Campamento. Pasamos una semana hermosa en el campamento de jóvenes.
En la tarde supuestamente Robert se iba a encontrar con un misionero que va a viajar a Tarapoto para realizar el campamento de jóvenes la próxima semana. La idea era aprovechar que están viajando doce personas por bus y enviar con ellos algunas cajas de la mudanza (así ahorrarnos un poco el costo de la mudanza). Teníamos todas las cajas listas y embaladas pero el misionero no llego y Robert no encontró la agencia donde viajaron. Al final Robert regreso a la casa con todas las cajas :(
Aunque al comienzo estábamos un poco tristes porque no pudimos enviar las cajas, y eso que habíamos hecho todo lo posible para hacerlo, Robert y yo coincidimos en que “Dios sabe lo que hace”. A veces planeamos cosas y no siempre salen como lo imaginamos y podemos frustrarnos, molestarnos o entristecernos. Pero recordemos que “Dios sabe lo que hace” y Él siempre hace “lo mejor”.
Lo positivo de todo es que ya tenemos algunas cosas embaladas y sabemos que Dios proveerá todo lo necesario para la mudanza