Quiero tomar un tiempo en esta noche para alabar a Dios por sus cuidados.
Dios cuida de nosotros en cada momento y muchas veces ni nos damos cuenta, es decir, estamos tan acostumbrados a levantarnos, caminar, comer, trabajar, conversar, jugar y hacer las cosas "normales" en la vida que ni nos percatamos que estas cosas "normales" solo ocurren por gracia de Dios.
El viernes de la semana pasada, Robert estuvo ayudando a colocar el techo de la casa de mis papás, estuvo parado colocando vigas y de repente la madera donde estaba recostado de movió y cayó al piso. Cayó de rodillas y por gracia de Dios solo tuvo moretones y raspones fuertes. En la noche cuando me contó lo que había pasado solo pude dar gracias a Dios por cuidar de mi esposo.
Caerse desde el techo no es cosa leve, pudo haberse roto varios huesos y pasarle cosas más fuertes, pero Dios "lo cuido". Sinceramente ese día pude abrir mis ojos una vez y recordar que Dios siempre esta cuidándonos y debemos darle gracias a Él por ello.
Tal vez no siempre nos damos cuenta que cómo Dios nos cuida, pero si podemos tomar un tiempo del día y alabar a Dios por cuidarnos.
¡Gracias Dios por cuidarnos cada día! ¡Gracias por cuidar a mi esposo! ¡Gracias Dios!
PD: Robert todavía tiene dolor en las rodillas, pero las heridas están curando
Dios cuida de nosotros en cada momento y muchas veces ni nos damos cuenta, es decir, estamos tan acostumbrados a levantarnos, caminar, comer, trabajar, conversar, jugar y hacer las cosas "normales" en la vida que ni nos percatamos que estas cosas "normales" solo ocurren por gracia de Dios.
El viernes de la semana pasada, Robert estuvo ayudando a colocar el techo de la casa de mis papás, estuvo parado colocando vigas y de repente la madera donde estaba recostado de movió y cayó al piso. Cayó de rodillas y por gracia de Dios solo tuvo moretones y raspones fuertes. En la noche cuando me contó lo que había pasado solo pude dar gracias a Dios por cuidar de mi esposo.
Caerse desde el techo no es cosa leve, pudo haberse roto varios huesos y pasarle cosas más fuertes, pero Dios "lo cuido". Sinceramente ese día pude abrir mis ojos una vez y recordar que Dios siempre esta cuidándonos y debemos darle gracias a Él por ello.
Tal vez no siempre nos damos cuenta que cómo Dios nos cuida, pero si podemos tomar un tiempo del día y alabar a Dios por cuidarnos.
¡Gracias Dios por cuidarnos cada día! ¡Gracias por cuidar a mi esposo! ¡Gracias Dios!
PD: Robert todavía tiene dolor en las rodillas, pero las heridas están curando